El cristiano y la resurrección de Cristo

La resurrección fue una demostración del poder de Dios.

Después de haber sido azotado, crucificado, atravesado el corazón por una lanza y haber permanecido en una tumba por tres días, Dios levanta a Jesús de los muertos, demostrando así el poder de Dios sobre la muerte.

“Y habiendo cumplido todas las cosas que de él estaban escritas, quitándolo del madero, lo pusieron en el sepulcro. Más Dios le levantó de los muertos.”  HECHOS 13:29,30

“y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales.”  Efesios 1:19,20 

La resurrección  la base de la justificación de los creyentes.

La resurrección de Cristo es la garantía de que el creyente es justificado delante de Dios,  la Biblia dice que la resurrección fue un acto de Dios, lo cual está diciendo que Dios aceptó el sacrificio de su Hijo por el pecado y como consecuencia lo resucita.

“Él cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.” Romanos 4:25

“¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros” Romanos 8:34  

Garantiza la resurrección de los creyentes.

Así como Cristo resucitó también los creyentes de todos los tiempos resucitarán, con un cuerpo parecido al de Cristo.

“Más ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.“   1 Co 15:20–23

La ley de Moisés (Ex. 23:16, Deuteronomio. 26) estipulaba una ofrenda de los primeros frutos de la cosecha para Dios. Los primeros frutos eran la garantía de toda la cosecha por venir. El Nuevo Testamento ve la resurrección de Cristo como las primicias de todos los que son el pueblo de Dios que serán reunidos cuando Jesucristo venga otra vez.